Choque

Cuando el tiempo verbal pasa al pretérito.

Cuando las mejillas salinas se secan.

Cuando los agujeros del pecho se tapan.

Cuando en la memoria, el recuerdo de aquella tarde en el sofá empieza a empañar la discusión que la precedió.

Se produce una vuelta de campana a la razón; 

que se chocó con la soledad.

Y ahora no sé a cuál de las dos dejar ganar.

Magia

Bailes de mis dedos en tu espalda.

La memoria trabajando,

dibujando un corazón.

Escribiendo mis iniciales,

creyendo que se transformaría en algún conjuro,

proveniente su fuerza de nuestra magia. 

Conjuro que te traería siempre a mi lado.

Encima.

O debajo.

Deshacerse

Él era diez pasos a la izquierda, 

y yo me empeñaba en dar siempre cinco a la derecha. 

Alterándole todo su eje, 

haciendo que perdiera el equilibrio.

Y mientras se angustiaba, 

por permanecer sobre esa fina cuerda que llamábamos nosotros,

la cordura y el sentido llamaban al más fuerte vendaval.

“Deshaced ese ‘nosotros’

y rehaceos a vosotros mismos”.

Perderme

Me voy a perder.

Me voy a perder en libros y películas de historias de amor.

Historias de amor que me gustaría vivir.

Me voy a perder entre las letras, 

que haya en cada carta,

que cualquier poeta escribió a alguien más,

intentando encontrarle sentido al amor.

Me voy a perder en cada nota de cada melodía,

 que algún músico hizo sonar, 

esperando recuperar a alguien más.

Me voy a perder

para acabar encontrándote a ti.

Horas

Te fuiste antes de tiempo.

Y no sé qué hacer con el tiempo que nos quedaba, que ahora me he quedado yo.

¿Se lo regalo a alguien más?

Yo no lo voy a saber aprovechar.

Me aterra volver a ti, 
mis vacíos no lo ven coherente

y el problema es que, en algún rato,

 yo le encuentro bastante sentido.